Votar o no votar... ese es el dilema...
La clase política mexicana ha caído cada vez más en el hartazgo de los gobernados. La última exhibición de comicidad no graciosa de la que los políticos fueron actores, fue el llamado "Fraude Electoral 2006" en la cual un pelele y un peje se agarraron del chongo, perdiendo toda seriedad de la que fueron en algún momento merecedores. Mal desenlace: el menos engominado y menos respaldado por las empresas a las cuales les fueron prometidas varias reformas legales y/o beneficios gubernamentales, perdió, dejando a un santurrón malaleche en La Silla.
Bueno, pero ya despertamos de ese mal sueño y ¿que tenemos? partidos políticos peleando patéticamente por ganarse el agrado de el pueblo (un pueblo que, desparramado en el sillón de su casa, ejercita su dedo pulgar una y otra vez, saltando en varias ocasiones de canal, tratando de huír, al final sin éxito, de los cortes comerciales partidistas). Los politicos diseñan sus estrategias para impactar a imbéciles y al parecer tienen encuestas que demuestran que ellos son el objetivo primario, pues no están preocupados en lo más mínimo en si sus "propuestas" tienen lógica o la más mínima sustancia de fondo (llámesele congruencia); más bien se acercan a propuestas de "quien lo quele... quien lo quele...", ofendiendo el intelecto de cualquiera que intente analizar de la forma más básica los promocionales que manejan.
Las campañas, reducidas a las tácticas usadas se pueden resumir así:
PAN: Manejo del miedo (efectividad comprobada desde el 2006). "No dejes a México en manos de la delincuencia" me parece igualito al clásico "Lopez Obrador es un peligro para la nación".
PRI: Uso irrestricto de la crisis mundial, aislado en el caso local y cargándosela al perro flaco (Gobierno Federal). Su "Experiencia combrobada" no lleva a pensar otra cosa que la gente que ve tele no es más que una masa amorfa de dementes, de la cual solo sirve su voto, de otra forma ¿por qué votariamos por un partido que ha estado inmiscuído en las transas y despojos a la nación más grandes de la historia del S.XX?
PRD: Nacionalismo retrógrada. Nuestro país es autosuficiente, no le afectan los factores externos mundiales, los buenos dirigentes se identifican por color, no por propuestas o acciones. "Así si gana la gente"... más vacío y populista no puede ser.
PSD: Primero maquilla dos que tres "nenas" (supongo que son candidatas a algo), las pone por doquier en el metro y en espectaculares y luego "propone" que todos estan mal y ellos saben como hacerlo bien (el cómo no lo dicen, pero tienen tanta confianza).
PVEM: Ponen a la preciosa (no lo puedo negar, incluso ya me estaba convenciendo para votar) Maite Perroni, pregonando propuestas tan salvajes como "matenlos porque se lo merecen" (o algo similar) y "si el gobierno no te lo da, que te lo pague" (supongo que les van a reducir el sueldo a los diputados para que de ahí salga el billete necesario), pobres diablos, son igual de populistas que el PRD, pero con más 'caché' (eso de poner campaña descarada en la revista TVynovelas, de plano, se quemaron el coco).
Nueva Alianza: Me horroricé con el comercial del "sueño de Arturo" y ver a toda una personalidad como es Jorge Kahwagi proponiendo 'algo'. Debería de cuidarse ese hombre, no vaya a ser que los derechistas contraten al Cibernético para que le de otra revolcada. Me encantaría ver un debate, cara a cara, con Jesús Ortega. Las habilidades lingüisticas de ambos son sumamente aperplejantes. Es la única forma en que pueden llamar la atención (morbo).
PT, Convergencia: Partidos color gris, no resaltan nada (cazavotos).
Bueno, y al final ¿quién queda en pie? Nadie, en lo absoluto. La clase política no ha hecho nada ni hará nada hasta que los gobernados apaguen el televisor y se pongan a exigir. Pero hay ciertos impedimentos: 1. El sistema ya esta hecho y reforzado para dar cabida a cualquier suerte de alimaña que descubra las ganancias extraordinarias que puede conseguir metiendose en algún partido y consiguiendo un puesto gubernamental. 2. Para derribar la estructura... ummm, requiere un caudillo, no hay caudillos, la sociedad conformista no los genera así como así, sin cuadillo no hay movimiento de lucha, fin del punto. 3. Los poderes de gobierno estan llenos de sanguijuelas que chupan desconsideradamente los huesos ya casi secos de nuestra nación y, cuando no parecieran engordar más, entregan por una módica cuota los derechos a los recursos de todo aquello que no pueden sacarle provecho (porque curiosamente, en la mayoria de los casos son verdaderos ignorantes) a los poderes fácticos, aquellos que si conjuntan ciertas habilidades de explotación y que saben realmente como organizarse, lo suficiente para darle una patada a Felipillo y el se aleje chillando, pero siempre leal.
Pareciera que no tiene ningun chiste votar, que es mejor quedarse en casita y ver por la tele como los demás se pelean por los últimos jirones de nuestro país. Pero, ¿si hubiese algo que pudieras hacer y que no tuvieras que ensuciarte del fango político y que, además, te permitiera ejercer el único derecho que te queda y con el cual transfieres el poder de decidir, lo harias? Bueno, si tenías pensado quedarte en casa viendo la tele, jugando con tu perro, traumando a tu hija(o) para que sea igual que tu y te sientas orgulloso o checando blogs y páginas de diversas categorías, en lugar de ir a votar (lo cual equivale a dejar que todo a tu alrededor siga igual, mejore o empeore sin tu participación), pues eres muy libre de hacerlo. En cambio, si quieres expresarte, opinar acerca de tu situación, pero ninguna de las opciones que menciono arriba (u otras que seguramente no he anotado) te da la confianza suficiente, pues también puedes anular tu voto e igualmente expresar tu opinión.
¿No sabes que es lo que significa o para que sirve anular el voto? Checa las opiniones (tal vez no te sean extrañas las personas que opinan):
Denisse Dresser
Dulce María Sauri Riancho
Jacobo Zabludovsky
Carlos Monsiváis (o también acá)
Denise Maerker
Eduardo Rentería
Tantas opiniones, muy poco que perder, más fácil imposible... es una combinación que provoca muchas acciones (¿oportunidades tal vez?). No me importa si lo dice Monsiváis, yo ocupo mi voto como yo quiera. Por lo menos voy a saber que es un voto que nadie va a alterar para cargárselo a otro corrupto. Esa es la confianza que hay. Esa es la alternativa que nos han dejado.Etiquetas: Carlos Monsiváis, Convergencia, Denise Maerker, Denisse Dresser, Dulce María Sauri, elecciones, Jacobo Zabludovsky, México, Nueva Alianza, PAN, PRD, PRI, protesta, PSD, PT, PVEM, Voto Nulo
Cd. de México: La ciudad Saturno

